Autocuidado en tiempos de crisis del COVID-19

Estos días nos puede resultar difícil cuidarnos. Quizás nos encontremos fumando o comiendo más de la cuenta o nos cueste el establecer hábitos que nos benefician. Aquí os propongo unas pautas para haceros más fácil el objetivo de cuidaros. Esta experiencia nos está enseñando que hay muchas cosas que se escapan a nuestro control y que es necesario centrarnos más que nunca en el aquí y ahora. Eso nos ayudará a afrontar mejor lo que venga. Aprovechemos para cuidarnos, reducir esos hábitos que nos perjudican o incluso eliminarlos e incluyamos otros que incidan en nuestro bienestar. Merecemos cuidarnos…Empecemos ya…

  1. Plantéalo como un propósito: A veces no nos damos permiso para cuidarnos…Todo es más prioritario y no encontramos el momento para ponernos con ello…Ese es el primer propósito, interiorizar que “merezco cuidarme…” y darme la oportunidad de hacerlo
  2. Fíjate unos objetivos: Para no perdernos en las buenas intenciones necesitamos definir qué queremos conseguir. Cuanto más concretemos nuestros objetivos, más fácil nos será conseguirlos
  3. Evita los «tengo que». Para no caer en las trampas de la mente, es importante cómo nos hablamos. Nuestra mente reacciona ante las obligaciones que nos cuestan un esfuerzo buscando excusas y al final, no actuamos. Te propongo partir de «deseo», «me gustaría» «quiero», conectando con nuestra prioridad de cuidarnos y con el objetivo que nos hemos marcado
  4. Plantea objetivos alcanzables. Tanto para lo que quieres incorporar a tu vida como para lo que quieres reducir o eliminar. A veces es mejor plantearse objetivos intermedios, que puedes ir logrando poco a poco y que te llevan al objetivo final
  5. Haz un listado de las consecuencias positivas y negativas: ¿Qué gano y qué pierdo con esta conducta? Con esto hacemos una reflexión de los beneficios que obtenemos, reforzando nuestra motivación y si notamos que flojeamos en nuestro propósito, podemos revisarla.
  6. Haz otra lista de las cosas que te hacen sentir bien y por qué ¿Les dedico tiempo a esas cosas? ¿Es tiempo de calidad? Muchas veces, nos cuesta el sustituir las conductas que nos perjudican por otras buenas para nosotros porque ni siquiera nos hemos planteado alternativas. Pueden ser cosas que ya hacías, y que has dejado de hacer, o cosas nuevas…
  7. ¿Cómo podría encajar lo que me hace sentir bien en mi vida cotidiana? Esta es una pregunta clave. Hay que buscar el momento y el lugar adecuado para integrar esa conducta o ese hábito siendo realistas.
  8. Y si aparece la pereza /duda /voz que boicotea…  Seguro que aparecerá. Lo importante es tomar conciencia y detectarla sé consciente de que aparecerá. Para ello, piensa en las cosas que te has dicho anteriormente y que te han impedido lograr tus objetivos, así podrás reconocerla cuando vuelva a aparecer. No la sigas, PUEDES ELEGIR. Recuérdate: «He decidido cuidarme». Relee tus listas para recordarte los beneficios