Parejas

Compartir nuestra vida con una pareja es enriquecedor. Sin embargo, puede ocurrir que sin apenas darnos cuenta,  la relación empiece a deteriorarse  y comencemos a dudar de su estabilidad y de si merece la pena continuar. Este es el momento de plantearse la posibilidad de que alguien ajeno y profesional pueda echar una mano.La terapia de pareja es cosa de dos y normalmente es uno el que da la voz da alarma y el otro, al menos, tiene que estar dispuesto a colaborar. A pesar de ello, si esto no ocurre,  el que ve el problema  puede acudir al profesional, que podrá ayudar , aunque lógicamente,  con menos capacidad de maniobra.En otras ocasiones la decisión está tomada y la ruptura ya se ha producido. Se trata de una situación en la que la persona tiene que rehacer su vida y reemprender su camino. Tomar ese camino acompañado, aprendiendo a romper los lazos que nos atan al pasado, facilitará el proceso de adaptación.Entre las intervenciones que realizamos está:

-Dificultades de comunicación.
-Conflictos familiares.
-Separación, divorcio.
-Celos